Paracas combina mar y desierto en la costa sur del Perú: las Islas Ballestas, ricas en lobos marinos y aves guaneras, y la Reserva Nacional de Paracas, donde el desierto cae sobre acantilados y playas. A pocas horas de Lima, es una escala accesible que suele encadenarse con las líneas de Nazca o el oasis de Ica.
La mejor época va de junio a septiembre, con mares más calmos que facilitan la navegación a las Ballestas. La fauna marina está presente todo el año; las salidas en barco suelen ser a primera hora de la mañana.
Uno o dos días bastan para las Islas Ballestas y la Reserva Nacional. Muchos programas la incluyen como parada intermedia entre Lima y Nazca o Ica.
La navegación a las Islas Ballestas, con lobos marinos, pingüinos de Humboldt y aves guaneras; el geoglifo del Candelabro visto desde el mar; y la Reserva Nacional de Paracas, con sus acantilados y la playa Roja. El malecón del pueblo ofrece atardeceres sobre la bahía.
Dos noches en la costa como contrapeso de la sierra, llegando por ruta desde Lima. Las Ballestas por la mañana y la reserva por la tarde resuelven un día completo sin apurar nada.
Tres a cuatro semanas. El sobrevuelo de Nazca conviene reservarlo antes, porque depende de cupo de avioneta y de clima.
El vuelo de Nazca es en avioneta pequeña, depende del clima y hace maniobras: hay que advertirlo antes de venderlo. El trayecto por ruta desde Lima ocupa buena parte de la mañana.
Coordinamos la navegación a las Ballestas y la visita a la reserva con operadores locales autorizados. Las salidas en barco dependen de las condiciones del mar y del horario matinal, por lo que ajustamos los tiempos de traslado en consecuencia.
Las tarifas son netas (mayoristas) y están reservadas a agencias de viajes y tour operadores, que inician sesión para verlas y aplicar su propio margen. El público ve un precio de venta orientativo (“desde”); la tarifa neta nunca se muestra fuera del portal de agencias.
La mayoría de las reservas se confirman de inmediato y el voucher se envía por correo en pocos minutos. Cuando un servicio figura como «En proceso», RUMBO LIBRE está confirmando la disponibilidad final con la operadora receptiva en destino, normalmente en un plazo de 24 a 48 horas hábiles.
Las cancelaciones se rigen por la Cláusula 7 de los Términos: más de 30 días antes del servicio, sin penalidad y con reembolso íntegro; entre 15 y 30 días, 25%; entre 8 y 14 días, 50%; entre 3 y 7 días, 75%; menos de 72 horas antes del inicio o no presentación, 100%. Algunos destinos —la Patagonia, la Amazonía y las fechas de alta demanda en temporada alta— aplican condiciones más estrictas, indicadas en la cotización. La tabla anterior es indicativa: las condiciones aplicables a cada reserva son las confirmadas en la cotización y pueden ser más estrictas en temporada alta, días festivos o cuando un proveedor aplica su propia política.
Las solicitudes de cambio deben llegar a RUMBO LIBRE con un mínimo de 72 horas hábiles de antelación al inicio del servicio. Los cambios se gestionan con la operadora receptiva según disponibilidad, y se aplica cualquier diferencia de tarifa. En servicios privados, el cambio de nombre puede requerir reemitir la reserva a la tarifa vigente.
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