
La ciudadela está a unos 2.430 m, más abajo que Cusco, y se alcanza en tren hasta Aguas Calientes y luego en bus por la carretera en zigzag. La entrada se emite con fecha, hora y circuito definidos, y el recorrido dentro del sitio es de sentido único: la visita se planifica antes de viajar, no al llegar.
De abril a octubre el cielo despeja con más frecuencia y el sitio se camina cómodo; junio a agosto concentra la demanda. De noviembre a marzo llueve sobre todo por la tarde y la montaña amanece con neblina que suele levantar. El Camino Inca cierra cada febrero por mantenimiento; la ciudadela sigue abierta.
Un día completo desde el Valle Sagrado alcanza para la ciudadela con guía. Sumar una de las montañas —Huayna Picchu o Machu Picchu— o entrar en el primer turno pide dormir en Aguas Calientes.
La ciudadela recorrida con guía por el circuito asignado; el Inti Punku, la puerta del sol por donde llega el Camino Inca; el Puente Inca al borde del precipicio; y, para quien tenga cupo y piernas, el ascenso a Huayna Picchu o a la montaña Machu Picchu.
El día completo desde el Valle Sagrado es la fórmula que menos castiga al pasajero: tren temprano desde Ollantaytambo, ciudadela con guía y regreso por la tarde. La noche en Aguas Calientes se justifica cuando se suma una montaña o se quiere entrar en el primer turno.
Cuanto antes. La entrada tiene cupo por horario y por circuito, y las montañas se agotan primero; para junio a agosto se trabaja con meses de antelación, fuera de esa ventana con semanas.
La entrada es nominativa y se controla con documento; el circuito asignado es de sentido único y no admite volver atrás. Del pueblo a la ciudadela hay unos treinta minutos de bus por camino de cornisa. No hay baños dentro del sitio, no se admite equipaje grande y los bastones de trekking sólo se permiten con contera de goma.
Reservamos entrada, tren y bus como un solo bloque, porque el cupo de la entrada manda sobre el horario del tren y no al revés. Trabajamos con guías locales habilitados y ajustamos el recorrido al ritmo del pasajero; las montañas se piden aparte y con anticipación.
Las tarifas son netas (mayoristas) y están reservadas a agencias de viajes y tour operadores, que inician sesión para verlas y aplicar su propio margen. El público ve un precio orientativo (“desde”); la tarifa neta nunca se muestra fuera del Portal B2B.
Al reservar, recibimos su reserva y trabajamos en ella: figura «En proceso» y le avisamos de cada novedad. Los vouchers se envían una vez recibidos los pagos.
Las cancelaciones se rigen por la Cláusula 7 de los Términos: más de 30 días antes del servicio, sin penalidad y con reembolso íntegro; entre 15 y 30 días, 25%; entre 8 y 14 días, 50%; entre 3 y 7 días, 75%; menos de 72 horas antes del inicio o no presentación, 100%. Algunos destinos —la Patagonia, la Amazonía y las fechas de alta demanda en temporada alta— aplican condiciones más estrictas, indicadas en la cotización. La tabla anterior es indicativa: las condiciones aplicables a cada reserva son las indicadas en la cotización y pueden ser más estrictas en temporada alta, días festivos o cuando un servicio tiene su propia política.
Las solicitudes de cambio deben llegar a RUMBO LIBRE con un mínimo de 72 horas hábiles de antelación al inicio del servicio. Los cambios se gestionan según disponibilidad, y se aplica cualquier diferencia de tarifa. En servicios privados, el cambio de nombre puede requerir reemitir la reserva a la tarifa vigente.
Acceda a tarifas netas, arme programas y reserve en línea.